miércoles, 24 de septiembre de 2014

CONOCE LOS FORMATOS PARA ESCUCHAR MUSICA



WAV
Si queremos que no se pierda calidad, yo recomiendo el WAV (o su equivalente en Mac, el formato AIFF), pero ocupan mucho espacio. (Por eso, en los CDs sólo caben 15-20 canciones en este formato). Un minuto de música en calidad CD ocupa aproximadamente unos 15 Megas; audio a 44.100 Hz a 16 bits en estéreo ocupa 172 Kbps, dato nada despreciable, y más si lo que queremos es mover dicho archivo por Internet. Una canción en formato WAV suele rondar los 45 megas. Archivos con este formato pondrán a prueba nuestra paciencia en la red. Si fuese de un ordenador a otro por conexión de área local no habría mucho problema, pero en Internet la cosa es diferente. La solución será comprimir el archivo o bajarlo de calidad. La compresión ofrece, obviamente, muchas más garantías.
Éste y otros formatos sin compresión similares, son “fieles al oído humano” y reproducen lo grabado en todo el espectro audible (20Hz-20KHz), proporcionando una escucha real y fiel del producto o el archivo de audio en cuestión (por esto me alegro de que mi reproductor de música del coche solo reproduzca calidad CD y no MP3), pero el formato WAV no es nada popular en la red debido a su enorme tamaño.
MP3
Aún así, todo parece indicar que el MP3 es “el mejor formato”, pero si lo que queréis son unos graves profundos, redondos, y unos agudos brillantes, o un estéreo con abertura y espacio sonoro, con el MP3 no va a ser posible conseguirlo, pues se sabe que este formato hace una criba conservando solo frecuencias comprendidas aproximadamente entre los 200Hz-15KHz…se come por completo las frecuencias fundamentales de instrumentos como el bajo, el bombo, el charles o el imprescindible crash de la batería. Con el uso de formatos en MP3 o MP4, archivos que ocupaban 45 megas pasan a ocupar 4 o 5 megas o menos, lo cual hace que el sistema de distribución por paquetes de Internet y las relaciones y “feedbacks” entre profesionales del audio sea muchísimo más llevadera y fácil, sacrificando un poco de calidad por tener unos archivos muchísimo más manejables. El MP3 a 192K es pues del formato más cómodo y eficiente a la hora de moverlo de un sitio o de un programa a otro. En la relación “calidad-espacio” es el que mejor resultados da. Mis compañeros de equipo/grupo y yo, solemos usar este formato para intercambiar preliminares de mezclas o fragmentos de música, pero jamás se nos ocurriría utilizar este formato a la hora de distribuir nuestro trabajo. Igualmente, cuando sonorizamos algo y le mandamos un preliminar al director utilizaremos dicho formato. Pero solo para preliminares, el producto final se lo damos en mano o por correo en cualquier formato con mayor calidad, es decir, aunque el producto final siempre será presentado en .wav, todo lo demás en MP3 a 192Kbps.
MP4
Otro formato bastante importante y que ha tenido un boom en los últimos años es el MP4. En realidad la calidad de este formato es muy parecida a la del MP3, pero con un tamaño mucho más reducido. También podemos encontrar este tipo de compresión en los famosos FLV de Youtube y muchas otras páginas de Internet. El MP4 es el rey de los formatos de audio en Internet, y generalmente es el que encontraremos a la hora de reproducir audio en la Web y sobre todo en smartphones y cualquier otro pequeño dispositivo. Dada su versatilidad y su extraordinaria compresión es el formato ideal para mover archivos por la Red.
RAX
En el caso de los famosos “streamings” se utiliza casi exclusivamente un formato conocido como RealAudio (RAX), basado en el formato ACC propiedad de Apple que mejora el rendimiento del MP3 y está destinado principalmente a reproductores portátiles.
FLAC
Sin embargo si lo único que queremos es preservar nuestros discos de música favoritos, una de las mejores opciones a elegir es el formato libre de compresión sin pérdida FLAC (o .FLA). Una canción comprimida mediante este formato pesa entre el 70% y el 50% que la original (menos que en ZIP), con una gran calidad y reproducible en la mayoría de los reproductores de los distintos sistemas operativos (Linux, Microsoft, Apple…etc.). No es una gran reducción, pero eso es debido a que no elimina información del contenido original. Con la creciente irrupción de conexiones con mayor ancho de banda, este formato se ha convertido en un o de los favoritos a la hora de comprar música por Internet y como una de las alternativas al MP3 para no perder tanta calidad con la reducción de tamaño.
No es que unos sean mejores que otros, todo depende de lo que queramos hacer con los archivos de audio que vamos a utilizar, la calidad que estemos buscando o el espacio del que dispongamos para almacenar dichos archivos. Si queremos enviar por mail algún archivo de audio, o moverlo por la red, la mejor manera sin duda es en MP3 o MP4, dado que son los formatos que menos espacio ocupan y por lo tanto los que menos problemas nos va a dar a la hora de enviarlos.
A la hora de elegir un formato de audio en nuestros proyectos (vídeos, canciones o películas Flash) lo mejor es usar la mejor calidad posible y luego ya convertiremos la mezcla final o el archivo final al formato que deseemos para moverlo por la Red. No sería buena idea utilizar archivos de audio en MP3 y luego pretender que la mezcla final tenga la calidad de un .wav o un .flac. Mi consejo es que utilicéis la mejor calidad posible en vuestra estación de trabajo y, a la hora de distribuir el producto final, utilicéis el formato que más os guste para moverlo por Internet (.FLAC, .MP3 -a 192Kbps, mi recomendación-) o .MP4). Si habéis utilizado una buena calidad en la premezcla y el campo sonoro (el estéreo) es rico y con matices, al reducir la calidad no desaparecerá por completo y el destinatario podrá hacerse una idea de cómo sonaría en calidad óptima.
También hay que tener en cuenta el tema de la distribución. Vivimos en un mundo de libre mercado y es prácticamente imposible estandarizar todo a tres únicos formatos. A las empresas les interesa que haya una diferenciación. Por eso, por lo general Windows tiende a un formato (WMA), Apple a otro (ACC), Sony (ATRAC)….etc.

martes, 16 de septiembre de 2014

UN POCO DE HISTORIA



LA MUSICA DE CONCIERTO
Hasta la época del Renacimiento inclusive, la música había sido casi siempre, un arte de las voces, más o menos decorado con el ropaje de algún instrumento. Los instrumentos rara vez se combinaban por grupos, es decir, no solían concertarse.
Las primeras piezas escritas para instrumentos solos en los primeros años del siglo XVII adoptaron el nombre de sonata, un tipo de pieza en la que se combinaban un grupo muy reducido de instrumentos, generalmente entre dos a cinco, siendo los principales frecuentemente el clave y el violoncelo, aunque las primeras sonatas para un solo instrumento fueron para el violín.
A medida que fue avanzando el siglo XVII algunos compositores decidieron doblar la cantidad de instrumentos, de este modo la sonata dio origen gradualmente a un conjunto instrumental que ya se podía calificar como orquesta de cámara, pero con el tiempo no falto quién tuviera la idea de doblar nuevamente el número de instrumentos llegando a los doce o más dando nacimiento a la primera orquesta instrumental.
Es así como algunos compositores de opera utilizaron esta idea para para sus oberturas y paulatinamente esta modalidad fue creando un nuevo lenguaje sinfónico dando nacimiento a la sinfonía y el concierto.
No fue hasta el último tercio del siglo XVII en que los compositores Alessandro Stradella(1642-1682) y Arcangelo Corelli(1653-1713) que optaron por tratar el bloque de violines y sus equivalentes, como un cuerpo orquestal separado dotándolo de un bajo continuo propio. Con estos cambios se dio por creada a) La orquesta moderna y b) El concierto grosso.
La finalidad de la música es complacer, suscitar en las personas sensaciones de bienestar, para lograr esto tanto la sonata, la sinfonía y el concierto están estructurados actualmente en tres movimientos o más en algunos casos: Exposición, desarrollo y recapitulación.
En la exposición el compositor expone el tema de su creación en el tiempo que crea necesario, por lo general vivo, alegre, pomposo o fuerte.
En el desarrollo o segunda parte el compositor crea un sentimiento, hasta podríamos decir un mensaje a nuestros sentidos con un tema lento, pausado, lleno de emotividad que nos llama a la paz y la reflexión.
En la recapitulación volvemos a recordar el tema expuesto y lo adorna el compositor con alguna danza popular del momento, (minueto, rondó o baile campesino).  Algunos compositores han agregado un cuarto movimiento en sus obras para la coda final.
No todas las obras nos llegan a nuestros sentidos, algunas nos gustan más que otras, incluso partes o fragmentos de ellas, eso es normal no estamos obligados a que nos guste todo, siempre habrá preferencias, yo las tengo y todos las tienen.
Espero que con este resumido texto hoy aprecien mejor una obra de los GRANDES DE LA MUSICA.